En la factura hay una parte que pagas siempre, enciendas o no: la potencia contratada. Casi todos los locales tienen más de la que llegan a usar, porque la puso el instalador «por si acaso» hace quince años.
Un medidor en tu cuadro eléctrico y a mirar. No hay que cambiar de compañía ni tocar nada de la instalación.
En tu cuadro. Empieza a enviar lo que consumes, minuto a minuto, sin que tengas que hacer nada.
Con tu actividad real: los sábados llenos, el día del asador, el verano con el aire puesto. Un mes de verdad, no un cálculo teórico.
Cuál fue tu punta real, cuánta potencia te basta y qué ahorrarías al bajarla. Con los números delante, la decisión es tuya.
Cuál ha sido tu pico máximo de consumo. Si nunca has pasado de 9 kW y tienes contratados 15, estás pagando 6 kW todos los meses para nada.
Cuánto gastas en cada franja horaria, con tus precios. A veces mover una tarea una hora cambia la factura.
Bajar la potencia se nota en la factura siguiente, en euros. No es una promesa: es una línea que baja.
El consumo de madrugada, con el local cerrado, suele dar sorpresas: una cámara vieja, un rótulo, un aire que nadie apaga.
Con datos reales en la mano, la conversación con tu comercializadora es otra.
No vendemos luz ni te metemos en ninguna permanencia. Solo medimos lo tuyo.
Un ejemplo con números redondos, para que se entienda de dónde sale el ahorro.
Un bar con 15 kW contratados que en un mes entero nunca pasa de 9 kW. El término de potencia se paga por kilovatio y por día, así que esos 6 kW de más se pagan los 365 días del año, esté abierto o cerrado.
Ajustar la potencia a lo que de verdad usa es, en la mayoría de los casos, el ahorro más grande y más rápido que puede conseguir un local. Y solo hay una forma de saberlo sin arriesgarse a que salte el diferencial un sábado: medirlo antes.
(Aquí pondremos la gráfica real de un local y la foto del medidor puesto)
Lo instalamos nosotros en tu cuadro y es nuestro: si falla, lo cambiamos.
Consumo por horas, tu maxímetro y el reparto por periodos, con los precios de tu tarifa.
Al mes de medir, te decimos qué potencia te sobra y cuánto ahorrarías. Con eso puedes pedir el cambio a tu comercializadora.
Te ayudamos con el trámite del cambio de potencia si lo necesitas.
Se coloca un medidor en el cuadro, sin cambiar nada de tu instalación ni cortar la luz más que unos minutos. Lo hace un profesional.
No. No somos comercializadora ni cobramos comisión de nadie. Medimos lo que gastas y te damos los números; con quién contratas es cosa tuya.
Por eso medimos un mes entero antes de tocar nada: para saber cuál es tu pico de verdad, con el local a tope. Se baja con margen, no a ojo.
Depende de lo pasado que vayas de potencia. No te voy a dar un porcentaje inventado: primero medimos y luego te digo, con tu factura y tus números, si merece la pena o no. Si no hay nada que rascar, te lo diré.
Sí, un medidor en cada uno y los ves todos juntos. Comparar entre locales parecidos suele destapar cosas.
Déjanos tu teléfono y te llamamos. O escríbenos directamente por WhatsApp al 624 408 965.