Cuando entran en una web no la rompen: la dejan funcionando igual y le meten algo dentro. Semanas después, Google la marca en rojo, el correo empieza a ir a spam o tus clientes ven pastillas azules donde estaba tu carta.
De madrugada, sin que tu web vaya más lenta ni tengas que hacer nada.
Los archivos que deja un atacante escondidos para volver a entrar cuando quiera, aunque cambies todas las contraseñas. Es lo primero que colocan y lo último que se busca.
Comparamos los archivos del programa con los originales oficiales, uno por uno. Si alguien cambió una sola línea, salta.
Cuáles tienes, cuáles vienen de fuera del catálogo oficial y cuáles han sido modificados respecto a su versión original: así es como se cuela el código que roba datos de tarjetas.
No cuando ya te ha caído el aviso de Google. Si aparece algo nuevo, te escribimos ese mismo día.
Tú no tienes que entrar en ningún panel ni entender nada. Nosotros vigilamos y te contamos.
Un enlace privado con el estado de tu web en cristiano: desde cuándo la vigilamos, cuándo fue la última revisión y qué se miró.
Si aparece un archivo malo, lo apartamos para que deje de hacer daño sin borrarlo: si fuera falsa alarma, vuelve a su sitio en un segundo.
Un plugin viejo, una contraseña floja, un tema pirata… Si no se tapa la puerta, vuelven en dos semanas.
Recuperar una web es cuestión de horas. Que Google se fíe otra vez de ti, de semanas.
Déjanos tu web y te decimos qué encontramos, sin compromiso y sin coste. Si está limpia, te lo decimos y tan amigos: es la mejor forma de enseñarte para qué sirve esto.
Automática, todos los días, sin que tu web se resienta.
Si aparece algo nuevo. Si no hay nada, no te damos la lata.
Un enlace privado que puedes mirar cuando quieras, escrito para que se entienda.
Si en la revisión inicial aparece algo, lo quitamos al ponerlo en marcha. Las infecciones posteriores se presupuestan aparte.
No, y te lo digo de entrada. Esto mira los archivos de tu web por dentro, así que necesita estar en un alojamiento al que tengamos acceso: el nuestro, o el tuyo si nos das entrada. Con Wix, Squarespace o similares no hay archivos que mirar. Si es tu caso, podemos hacerte una revisión desde fuera —certificado, correo, si tus datos aparecen en filtraciones—, que es otra cosa.
Los alojamientos suelen tener un antivirus general que busca virus conocidos. Lo que no hacen es comprobar que tu WordPress y tus plugins siguen siendo los originales, que es por donde entra la mayoría. Y desde luego no te llaman para explicártelo.
No. La revisión se hace de madrugada y lee archivos; tus visitantes no notan nada.
La revisión inicial lo dirá. Si hay algo, la primera limpieza va incluida al contratar. Lo que no vamos a hacer es cobrarte una cuota mensual para vigilar una web que ya está infectada.
Necesitamos acceso al alojamiento para instalar el revisor. Nada más: no tocamos tu contenido ni publicamos en tu web.
Déjanos tu teléfono y te llamamos. O escríbenos directamente por WhatsApp al 624 408 965.